miércoles, 19 de diciembre de 2012

EXTRA | 10 películas navideñas para nostálgicos sin chimenea


¿Quién no ha sentido nostalgia alguna vez en su vida? La palabra procede del griego y viene a significar "dolor por regresar a algo pasado". Se trata de un sentimiento común a todos los seres humanos y hay que reconocer que en general aparece mucho en Navidad. Sobre todo porque, quizá debido a lo contaminada que está por la publicidad, el consumismo, el cinismo y las sonrisas más artificiales del año, lo que nos queda es añorar sentimientos pasados y alimentarlos a base de especiales navideños cinéfilos en nuestros blogs. Total, uno más nunca sobra.

Son muchísimas las películas que enlazan directamente con el pasado, aunque yo voy a recordar las navideñas. Sensaciones que enlazan con esos momentos de estar absorto en el sillón mientras fuera de casa hacía un frío de estos que huele a nieve recién caída. Esos momentos en que soñabas con la navidad tan adorable que te vendían desde EEUU, de casas con chimeneas y árboles altos llenos de luces y colores que casi daban ganas de comerse; de gente ansiosa por enamorarse y con la suerte de conseguirlo mientras  sonaba Sinatra. Esos momentos en que, como ya reivindiqué para Halloween, la televisión emitía peliculones noventeros y ochenteros, culpables de cultivar en mí la cinefilia más exacerbada. Me da mucha pena que los niños no vayan a disfrutar de esta misma sensación hoy en día, porque la tele no es lo que era (ya lo reivindiqué con Halloween). Ellos ahora tienen películas como 'El Hobbit' o 'El origen de los guardianes', actualmente en los cines, y seguramente se convertirán en referentes nostálgicos para ellos (o no), igual que para mí llegó a convertirse 'Harry Potter y la piedra filosofal' (nunca olvidaré el día que fui a verla al cine), 'El Señor de los Anillos: la comunidad del anillo' o, en el caso de la caja tonta, algunas de estas que propongo no saltarse estas navidades.

1. Solo en casa (Chris Columbus, 1990)
Probablemente mi película navideña de cabecera, y la de mucha gente. Para mí, cada navidad suponía reencontrarme con la televisión para volver a verla. Normalmente emitían también 'Solo en casa 2: perdido en Nueva York', casi aún mejor que la primera (¡y además sale Tim Curry!). Con guión de John Hughes y protagonizada por un Macauly Culkin pre-púber, 'Solo en casa' entretiene, hace reír con su humor slapstick, y es adorable, una mezcla digna del cine inocentón de Chris Columbus. La música de John Williams es muy culpable de guardar un sentimiento navideño inolvidable con respeto a esta película.



2. Gremlins (Joe Dante, 1984)
Si hay otro sentimiento que genera habitualmente la navidad es el de rebeldía, el de ir contra lo convencional, porque la navidad puede llegar a ser absurda y exasperantemente convencional (especialmente dentro de una familia católica). Joe Dante nos regaló en la navidad de 1984 unos cuantos bichejos que vinieron dispuestos a poner patas arriba la navidad como si de un nuevo Grinch se tratase.



3. Love Actually (Richard Curtis, 2003)
Otra película navideña de cabecera, con amor, mucho amor everywhere. En este caso, me pilló más mayorcete. Su tremendo buenrrollismo y la incitación continúa a emocionarse y/o llorar levanta pasiones o auténtico odio. En mi caso, consciente de la trivialidad de la película, me declaro fan absoluto de ella, de su reparto británico, su 'God Only Knows' de los Beach Boys, de la preciosa música incidental de Craig Amstrong, del baile de Hugh Grant como primer ministro, y de Bill Nighy como rockstar venido a menos. Todas las historias que cuenta me gustan (la de Colin Firth con la portuguesa está muy infravalorada), pero si hay que elegir una para regalaros en este post, me decantaré por lo más mainstream con la protagonizada por Keira Knightley y Andrew Lincoln (cuando aún no le daba por masacrar zombis en 'The Walking Dead').



4. Eduardo Manostijeras (Tim Burton, 1990)
Considero que 'Ed Wood', 'Big Fish', 'Sleepy Hollow' y 'La novia cadáver' son las mejores películas de Tim Burton. La lista la completaría sin duda 'Eduardo Manostijeras'. Le tenía pánico hasta que un día me decidí a verla una tarde en la tele. La historia de este monstruo de Frankenstein moderno que cuenta con un cameo del mismísimo Vincent Price, me parece de lo más bonito, irónico y mágico que he podido echarme a la cara. Y parte de la culpa en este caso también la tiene el compositor, Danny Elfman, que escribió una partitura preciosa que ahora es mundialmente conocida y prostituida (por el anuncio navideño de la ONCE, por ejemplo). Lástima no haber encontrado entera la escena de Winona Ryder bailando bajo la nieve... Esto era un amor imposible, Stephenie Meyer, y no lo de tus vampiros mormones.



5. Los fantasmas atacan al jefe (Richard Donner, 1988)
'Scrooged' se llama en la versión original, en referencia al personaje de Dickens que inspiró esta versión moderna de su 'Cuento de Navidad'. Aquí Scrooge lo encarna un pletórico Bill Murray que aprende a valorar a los demás después de encontrarse con unos peculiares fantasmas del pasado, el presente y el futuro. En su día me atrajo porque también me daba algo de miedo... De nuevo, música de Danny Elfman.



6. Mujercitas (Gillian Amstrong, 1994)
Ridículo compararlas, pero antes de 'Orgullo y prejuicio', 'Jane Eyre' o 'Expiación' estuvo ella. Y la incluyo por la Nochebuena de época que aparece en la película y por las veces que la han emitido en estas fechas. Otra versión de la novela de Louisa May Alcott (ya se llevó al cine en 1949) que ha estado muy presente en mis navidades. Fuente inagotable de lloreras, como lo sigue siendo la ya mencionada 'Love Actually' (uno, que está sensible). Con Susan Sarandon y unas jovencísimas Winona Ryder, Kristen Dunst o la mismísima Claire Danes antes de volverse bipolar en 'Homeland' (o protagonizar 'Terminator 3', oh señor...). En el plantel masculino también vemos a Christian Bale o Gabriel Byrne (protagonista de la serie 'In Treatment'). Una vez más me sale destacar la música, en esta ocasión de Thomas Newman.



7. ¡Vaya Santa Claus! (John Pasquin, 1994)
Tras hacer 'Un chapuzas en casa' (seriota), a Tim Allen le dio por meterse en un traje de Papá Noel cuándo éste cae del tejado de su casa. Me reí mucho en su día y el ambiente mágico navideño está por todas partes.(aunque en español, el niño es idiota y la madre una plasta). Además, rompe con la familiaridad tradicional al plantar a un padre divorciado en la piel de Santa Claus, y me la he visto unas cuantas veces porque fue de las primeras películas que grabé yo solo en VHS...




8. Pesadilla antes de Navidad (Henry Sellick, 1993)
Por mucho que pese, una lista navideña no está completa sin esta película producida por la imaginación de Tim Burton. Si la nombramos en Halloween, qué menos que mencionarla ahora. Recuerdo que despertó muchísima curiosidad en mí cada vez que la veía anunciada en la tele. Me la alquiló mi padre un sábado por la mañana. El halo extraño (quiza por no entenderla del todo) con el que la recordaba se desvaneció cuando la volví a ver hace 5 años... Canciones y música de Danny Elfman para acompañar a un esqueleto que no entiende a qué viene tanto buen rollo por la Navidad. No eres el único, Jack.



9. Un padre en apuros (Brian Levant, 1996)
Con esta película me entra la risa. Empezando por el título en versión original 'Jingle All The Way', que derrocha originalidad... El colmo llega cuando pones el trailer y escuchas la música de 'Solo en casa'. Se trata de otra de esas perlas cinematográficas de Arnold Schwarzeneger (qué grande es 'Poli de guardería') haciendo de padre divorciado (otro más) en busca de la aceptación de su hijo, que resulta ser el joven Anakin Skywalker. En esta ocasión, la música la pone David Newman. Una peli muy trash, en el fondo, pero con risas aseguradas cortesía del director de 'La señora Doubtfire'.




10. ¡Qué bello es vivir! (Frank Capra, 1946)
Para terminar con buen sabor de boca, no puede faltar la película por excelencia del bueno de Frank Capra. Su premisa algo dickensiana ya no nos sorprende hoy en día, a pesar de las muchas veces que se ha versionado o parodiado en el cine y en la televisión. Una historia ya mítica que sigue emocionando. Al fin y al cabo, no viene mal de vez en cuando contagiarse del espíritu buenrrollista de Capra. James Stewart regalándole la luna a Donna Reed es una de sus grandes secuencias.

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