
Que 'Glee' se despidió en junio con una tercera temporada muy floja es un hecho. Que la serie de Ryan Murphy ha vuelto mejorada y con más fuerza, también. Haciendo balance de la temporada anterior, allá por junio, mi interés por la serie se veía menguado por la mediocridad de los capítulos y las tramas que nos habían dado, a pesar de dar un pequeño empujón positivo en la recta final y proponer un desenlace emotivo que abría nuevas y temidas posibilidades. 'The New Rachel' nos demuestra que 'Glee' también vuelve renovada y que su nuevo enfoque -basado en la división de tramas en Nueva York, por un lado, y en Lima (Ohio), por otro-, no sólo no parece que vaya a ser tan negativo, sino que apunta a enriquecer ligeramente una serie que parecía estar oxidándose en su relativa inmadurez.